¿Cómo soltar las emociones que me obstaculizan?

En la práctica clínica, suelo encontrarme con estas dos respuestas:

-No entiendo que me ocurre, o bien, entiendo lo que ocurre, pero no sé cómo cambiarlo

Hay momentos en la existencia en los que sentimos la frustración de no ser capaces de lograr lo que queremos. El reto, aún sin saberlo, comienza a tomar forma cuando responde a las preguntas:

¿Cómo quieres vivir?  ¿Qué quieres ser?

La primera clave de los 4 pasos para soltar la emoción que me bloquea es:

Identificar el conflicto o emoción que no permite que avance

La introspección para conseguir identificar de dónde viene el conflicto, es observar el impulso, dolor o la sensación de sentirse bajo presión. Muchas veces aparece somatizado, es decir, como dolor corporal.

Pongamos varios ejemplos: Cuando no soy capaz de digerir una situación que se me atraganta, la somatizo en el estómago con dolor y pérdida de apetito. Igualmente, si tengo un impulso como el enfado por sentirme rechazada y desvalorizada por mi familia, puedo somatizarlo en el cuerpo ¿Dónde? En la piel, las cervicales, hombros derecho o izquierdo según su procedencia.

Cuando los dolores se cronifican simboliza, que aún no he sido capaz de enfrentarme a ellos y resolverlos. Así, cada día, las guerreras tenemos que saber luchar y escoger las batallas. Para poder con todo, vamos a ir paso a paso, hasta llegar al objetivo de soltar tanto el sufrimiento emocional como el dolor físico.

Identificada la emoción, su procedencia, como viene el impulso, presión o dolor es la primera clave para darnos cuenta, de lo que tengo que cambiar. Una vez que somos conscientes, nos adentramos en la segunda clave para soltar el programa de repetición que traemos a cuestas.

La senda de la Guerrera

Me he encontrado con mujeres que piensan que la figura del guerrero es tan sólo masculina, sin embargo, es un arquetipo universal, nos pertenece a todos. La imagen estereotipada de que los guerreros son los que van a la guerra a pelearse con todo quisqui, es errónea. Destructores, fuertes, sin piedad. Estar peleando y tener que vencer siempre, es muy estresante. La manifestación de la superioridad frente a los demás, el individualismo, el egoísmo, son rasgos que describen al guerrero no evolucionado.

Hoy me gustaría enfocar el símbolo de la guerrera desde la mirada del arquetipo.

Para conquistar un objetivo que imagino inalcanzable, tengo que convertirme en un ser extraordinario. Ahí aparece la guerrera. Observa algunos pasos que atraviesa en la senda :

  • Toma el camino correcto, no el más fácil.
  • Acepta la situación presente sin victimismos.
  • A pesar del miedo, pasa a la acción, con fe en el objetivo.
  • Aprende del pasado.
  • Jamás baja la guardia en el camino emprendido.
  • Se mantiene al acecho de pensamientos limitantes
  • Entiende que no tiene nada que temer ni perder.
  • Anula la importancia personal para multiplicar su energía

Una guerrera sigue el hacer de la estrategia, en ese hacer no hay victorias ni derrotas, unicamente hay acción. Sólo como guerrera se puede sobrevivir en el camino del conocimiento. El arte de la guerrera es equilibrar el terror de ser mujer con el prodigio de ser mujer.

El primer enfrentamiento es conmigo misma, con mi propia conciencia que me obliga a gestionar mejor mi vida y disfrutar de las estrategias. Esto trae un cambio de enfoque hacia lo que quiero ser.

Las verdaderas guerreras hacen falta, porque son aquellas que se atreven a enfrentarse al adversario, a combatir para defender lo justo y proteger a los demás si hace falta. Son las que con su fuerza ayudan a materializar cambios en nuestra sociedad.

El don de la guerrera nos dirige a tener valor, fuerza e integridad, capacidad de tener objetivos y persistir en ellos; demanda un alto nivel de compromiso y lucha por principios y valores, aún cuando tengan un alto precio.

El núcleo de la Guerrera es la afirmación de su poder en el mundo, establecerse en él para transformarlo en un lugar mejor. Cambiar su mundo, haciendo valer su decisión e imagen. Sabe controlar el miedo y por tanto, la situación. Puesto que, una guerrera cuando decide un camino a seguir, y lo siente en su corazón, se vuelve inquebrantable.

Hasta la victoria siempre!!!

 

 

27 razones para mejorar tu diagnóstico

La palpación del pulso. Sistema milenario de observación del estado de salud que siempre ha estado cubierto por un halo de misterio y asombro.

El arte de escuchar el ritmo, frecuencia y las variables de cada persona a través de su pulso radial, es una combinación minuciosa. Expresa el aliento vital del Qi.

Los distintos tipos de energía que circulan en nuestro cuerpo y sus alteraciones se reflejan con cada golpe. La acción de sentir y palpar el pulso ha estado bajo la creencia de la dificultad y la profundidad del conocimiento que comunica.

¿Cómo es posible? Si el golpe del pulso siempre parece el mismo, que reuna características distintas según la posición y el tipo de órgano-víscera que estamos escuchando.

En la corte de la imperial China, el médico acupuntor de la familia real, solamente tenía como elementos de diagnóstico, la observación de la lengua y la palpación del pulso, antes de certificar el estado de salud y su tratamiento. Desde tiempos inmemoriales, el hombre ha sentido la necesidad de entender que dice el cuerpo y su energía a través del golpe del pulso.

Habla el pulso de lo que ocurre en el momento, tanto dentro de los meridianos como de los órganos y vísceras,  habla de lo agudo y de lo crónico, del yin y el yang. deficiencia o exceso. Es cierta la complejidad del pulso, al igual que, la complejidad de quitar el miedo para tener confianza en el manejo del diagnóstico.

El arte se alimenta de la práctica.

 

La muda

¿Habéis observado  los distintos tipos de personas o personalidades que encontramos en vuestra vida? Hay personas que se bloquean y agobian ante una emoción o situación que tienen que transformar; otras me han dejado patidifuso en situaciones complejas, dejando el victimismo de “no puedo con esto” y la postura de la avestruz, “escondo la cabeza ante este conflicto”, para generar un patrón de conducta resiliente.

¿Te has preguntado porqué hay estos distintos tipos de visión?

El obstáculo sólo aparece cuando necesitamos realizar un cambio.

Culpabilizar a otro de mis conflictos, indica que no soy responsable de mis actos, sigo esperando que venga el Hada Madrina con sus soluciones mágicas, en vez de ser consciente que desde el papel de victima, no vamos a ningún lado. Hay que ser generoso con uno mismo y decir: hasta aquí hemos llegado. ¡Se acabo esta realidad!

Si soy responsable, lo cambia todo, tomo control de mis decisiones. Hay momentos en la vida en que necesitamos un poco de ayuda. Damos vueltas y vueltas a la cabeza sin poner punto final.

Os doy 4 pasos para cambiar ideas, creencias y hábitos.

  1. Identifica que te ocurre, qué conflicto te bloquea y hace que no consigas tus objetivos.
  2. Desapégate de esa acción y entiende la programación que llevas manteniendo durante años.
  3. Focaliza tu propósito y deja fuera emociones limitantes.
  4. Plan de acción y renovación para dirigir tu vida como sientes.

Da y deja que el universo conspire para que logres lo que te corresponde. Es algo parecido a subir el nivel de resonancia y ser la mejor versión de tí mismo.

La dualidad bien-mal  distorsiona mucho la realidad de nuestras vivencias.