QUO VADIS?

Las personas que pasan por nuestra vida, no son nuestras. Yo no soy de nadie, ella tampoco es mía. Nuestros amigos o enemigos tampoco son nuestros

Todo lo que ocurre en la existencia, aquí, es temporal, aunque deje huella. Influimos en los demás y los demás en nosotros.

Somos préstamos voluntarios de momentos geniales, trascendentales, emotivos y a veces, inolvidables.

Hemos de ser eficaces, pues la vida se puede desconectar en cualquier momento. Todavía no entiendes, ¿qué hay detrás de tu cara?

No sabes para qué te siguen pasando toda clase de situaciones. Eres capaz de reconocer el proyecto sentido y el programa emocional con el que todos nacemos.

Cada persona que conoces está luchando con sus propios problemas.

Se amable con ella. No podrás resolverlos, más tu cariño en este momento puede que sea el bálsamo que estaba esperando. Cada estado emocional nos dice cómo estamos y no siempre sabemos manejarlo.

La alegría que transmitimos a los demás por ser esa misma alegría, también es un sueño.

Muestra a la vida como palpita tu corazón. Muestra al mundo lo que has logrado hacer con tu material espiritual, eso trae certeza y confianza a tus células.

No te comportes como si lo supieras, no enseñes.
Sólo muestra lo que has logrado hacer contigo mismo, sin mostrarlo.

¿Te importa un rábano?

En la vida hay que decidir qué guerras merece la pena librar y cuales dejar de lado.

Cuando entramos en conflicto con alguien o con el mundo en general, consumimos buena parte de nuestra energía con enfados, pensamientos negativos, réplicas. Además de agotarnos, nos coloca siempre en desventaja, vamos a remolque de los acontecimientos, tratando de defendernos y justificarnos, buscando que los demás corrijan su actitud, se disculpen o hagan aquello que nosotros haríamos en su lugar.

Algo que nunca se producirá, ya que nadie está en el lugar de nadie.

Contra todo este sufrimiento mental innecesario, hay una solución. Que nos importe un rábano. La mayoría de lo que nos preocupa, poco merece la atención que le dedicamos.

Los marrones y decepciones están siempre presentes en nuestro día a día. Forman parte de la existencia. Acéptalo.

La felicidad reside en que no te importe demasiado. Cuanto menos te afecten mentalmente los conflictos cotidianos, más libre y satisfecha/o estarás.

Ponerse siempre a prueba e intentar demostrar a los demás lo fuerte que eres no conduce a nada, salvo fortalecer el ego.

Dado que vivir consiste en resolver problemas y obstáculos, selecciona al menos los que merezcan la pena.

Sabes que las caídas, las decepciones, los desastres cotidianos forman parte de la existencia. Sacúdete los pantalones y acéptalo

Lo prioritario sólo lo puede saber la/el protagonista, pero sí, podemos identificar, que no merece el tiempo que le dedicamos. Unos ejemplos para ilustrarlo

La opinión de los demás, no podemos influir en la forma en la que nos ven. Lo que sí tiene valor es la opinión que tengamos de nosotros mismos.

Las afrentas y calamidades, el daño que hayamos sufrido por parte de terceros no debería ocupar nuestro espacio mental. Hay que dejar ir lo que no aporta valor a nuestra vida.

La ansiedad que nos produce pensar sobre el futuro, nos amarga la existencia.

¿Tendrá esto trascendencia en mi vida? Si la respuesta es negativa, no le dediques un minuto más. La clave del bienestar es dejar de sentirse víctima de los acontecimientos, para decidir, momento presente, lo que queremos que sean las vivencias relevantes de nuestra vida.

Buen viaje caminantes 

 

Las aves prefieren morir volando.

Después de un fin de semana en Madrid con el curso de hipnosis, agradable y emocionante. La visita a los amigos del alma. Me quedaron dos preguntas abiertas.

¿Para qué nos empeñamos en una vida que nos satisface sólo a medias? ¿Que nos impide cambiar lo que soy?

El viaje de materializar el cambio, se manifiesta cuando hacemos que las heridas, dejen de ser experiencias basadas en un trauma pasado. Estas emociones nos llevan a entender el fondo de nuestras creencias. El patrón de conducta que tenemos unido a los traumas que hemos soportado. No hay que esperar nada, para ponerte en marcha.

El momento presente en que acabas con los receptores neuronales que hacen que te sientas igual todos los días. Observa todos tus hábitos que se manifiestan en el inconsciente. Céntrate en el observador. ¿Quién está detrás de lo que piensas?

No soy nada, por eso puedo actuar. La clave nos la envía, el campo cuántico. El estado de creación y de ser

Si la naturaleza cambia de forma constante, porque seguimos con la idea de que cambiar el muy complicado. Salir de la vida rutinaria y avanzar en la forma de manejar nuestra mente. Disociar y romper el ruido que se forma en NUESTRO CEREBRO.

Meditar es dejar la mente en paz.

Cuando entramos en el cambio, las experiencias, las emociones se transforman en un reto para conocer otras creencias y experiencias. Tener el foco estable para el cerebro y las neuronas es una alegría. Llega la diversión, un reto para  estimular el cerebro.

Entender el programa ego, que repito como hábito inconsciente, sin darme cuenta de que estos hábitos y conductas, si los hago conscientes son parte de mi solución.

Este miedo al cambio, no es otra cosa que el miedo a lo que valemos, nuestro valor.

Tranquilos. No somos los que conducimos el tren, somos los pasajeros.

El conocimiento de uno mismo duele, quema, pues nos proporciona la verdad.

El resurgir del ser tiene el enfrentamiento, consigo mismo, como ley natural. Desaprender la experiencia nos proporciona otras emociones y un nuevo resplandor para darle sentido a la vida; nuevas acciones, nuevos objetivos, nuevas creencias.

La decisión final de cambiar tu energía, te convierte en el ser y en la quietud que le sigue. De sencillo tiene poco, de capacidad y descubrimiento mucho. Es una muesca en el alma de quién, quiere convertirse en lo que anhela.

¿Qué quiero aprender de nuevo?

Bajo todo el correr de la vida, bajo el dolor, las noches de insomnio, existe un silencio inmenso como el Universo; que desafía toda comprensión. La solución y la nueva versión de ti.

 

 

¿Pseudo…qué?

Era septiembre de 1995. Después de haber trabajado en el sector turístico cuidando a los clientes, comencé la tarea de estudiar y comprender los fundamentos de la Medicina Tradicional China, sistema de salud antiguo y reconocido en todo el mundo, para cuidar personas.

Mi primer caso emocionante fue un hígado graso, por cierto de un policía nacional. Seis sesiones de acupuntura, cambio nutricional, más actividad física, y paisanín nuevo. Luego vinieron el lupus eritematoso sistémico, la enfermedad de sjogren, las migrañas, la fibromialgia, la colitis ulcerosa, estados depresivos…

Mi abuela, la tía Manuela, fue al médico a los 80 años, por primera vez. Algún día sacaré un post sobre: ¿Cómo se trabajaba la salud hace 100 años? ¿Cómo sobrevivieron nuestros bisabuelos – bisabuelas – abuelos y abuelas?

Nuestra tarea es sanar. No es ni censurar, ni juzgar, sino simplemente ofrecer servicios que puedan capacitar a las personas a vivir sus vidas de la mejor y más adecuada de las formas. El tipo de terapia requerida debería ser la que clínicamente satisface las necesidades de las personas y ofrece los mejores resultados terapéuticos, sin atender a la ignorancia, cuestiones de etiqueta o refinamientos sociales. Por cierto, debe existir un único principio rector: el bienestar de los que acuden a nuestra consulta.

Queda meridianamente claro.

Parece ser que estamos de moda. ¿Qué les gustará más nuestra manera de realizar los tratamientos o ser los únicos que puedan dedicarse a la salud?

Las terapias más eficaces son las que menos crédito o credibilidad tienen por parte de los sistemas de salud oficiales. 

En el mundo ya hace tiempo hay una tendencia clara hacia otra manera demostrada de vivir la salud. La era de la emoción nos llevará dentro de unos años a entender la salud de forma integrativa. Cada vez son más las personas que se han dado cuenta de los beneficios de unir un pensamiento coordinado con la emoción y su influencia en el plano físico.

Lo único que no puede ser tomado como un método científico es la ignorancia o el desconocimiento de aquello que hago, digo o manejo. La insultante naturaleza de la ignorancia es más grave cuando se hace para un beneficio particular.

La idea y el propósito es sumar, unir esfuerzos y conocimientos para que las personas tengan un nivel de salud excelente y sea lo más ventajoso posible para todos. Desunir, prohibir, apartar y alejar a las personas de su mejor condición de salud, es una idea demasiado tardía y alejada de la realidad.

La pasión y el entusiasmo con que los homeópatas, acupuntores y para no extenderme, todas aquellas personas que se dedican a la salud como vocación y ayuda a los demás, está fuera de duda.

Anda si son casi las 9:00 y empiezan a llegar a las 10:00 de cualquier lugar de España, personas que depositan su confianza en mí. Como para andar gastando el tiempo en otros menesteres que no sean dar nuestra mejor versión.

 

 

 

La firma

La firma es un misterioso garabato que nos muestra la personalidad de cada uno. A lo largo de los años cambiamos la firma o al menos los primeros años, hasta asentar su trazo. La mayoría de nosotros sólo sabemos de ella, que nos gusta y es aceptable.

La psicografología es un arte. Cada letra es, por tanto, la manifestación inconsciente y simbólica de una idea de nosotros mismos. En ella está inscrito, sin darnos cuenta, lo que expresamos de nosotros mismos. Analizar la firma es complejo, pues están expuestas características psíquicas más profundas de lo que creemos.

Quizás, es más adecuado un ejemplo de una firma. Vamos con ello.

La firma que tenéis delante, nos está diciendo sin abrir la boca, todo esto:

La persona que realiza esta firma es de tendencia emocional intensa, puede pasar a entender lo profundo y lo superficial. Interesada en las dificultades que es donde mejor se maneja, le gusta inspeccionar lo oculto para entenderlo. De una actividad psíquica intensa, se distrae en muchas situaciones con acciones diversas. En su vida pasa por un feedback continuo, se retroalimenta de muchas posibilidades.

Termina su firma en una punta de lanza, lo que simboliza que antes o después acaba consiguiendo sus objetivos, no sin antes haber probado distintas conductas. Sabe que para lograr un objetivo, antes hay que pasar por el lado oscuro de su propia vivencia. No tiene miedo a hacerlo. Es un luchador esforzado de las vicisitudes que en el camino aguardan. Con una personalidad que tarde o temprano obtiene sus objetivos.

Todos tenemos una firma, nos guste más o menos. La hemos mirado, la hemos repetido. ¿Nos vemos reflejados en ella?

Qué es esto de la Hipnosis

Hay cuestiones acerca de la hipnosis y los estados expanidos de conciencia que las personas plantean. Es cierto, que cada vez más personas conocen y usan los resultados de la hipnosis. En mi experiencia, cuando una persona quiere cambiar a través de la hipnosis, me gusta explicarle en qué consiste. La hipnosis es un estado de atención intensificada, gran aceptación  y disposición a responder y solucionar un problema o situación mental que se repìte y no sabemos cómo manejar. La hipnosis a nivel terapéutico es tan antigua como la historia humana.

En realidad, lo esencial para inducir un estado hipnótico es una persona dispuesta y relajada. La hipnosis poco tiene que ver con la idea de conocer lo que te ocurrió, sino más bien, transformarlo y reprogramar tus objetivos. No importa lo que ocurrió. ¡Eso ya está! Importa lo que haces con ello.

Estados como la ansiedad, angustia, depresión, el duelo, tensión emocional, taquicardias, dolores crónicos, insomnio, baja autoestima, obsesiones, fobias, adicciones, sobrepeso, problemas de piel y tantos otros son regulados a través de la hipnosis

Cada vez más gente es más consciente de lo que necesita y lo que quiere en su vida. Lograr un estado expandido que le permita moverse en un nivel de conocimiento y recursos superior.  

Un aspecto fundamental es utilizar los patrones de respuesta y capacidades de la propia persona, en lugar de una sugestión acerca de qué debe hacer y cómo. Ella misma se da cuenta de lo es fundamental para cambiar su realidad.

Soy un guía para que encuentres soluciones, más que para decirte lo que tienes que hacer.

Siempre he pensado que todo el mundo tenía que conocer las inmensas posibilidades que generan los estados expandidos de conciencia y hacer uso de ellos en el momento adecuado.

Cada noche, entramos en un proceso hipnótico, mientras soñamos, nos acordemos o no de los sueños. Es más cotidiano de lo que creemos. Cada noche expandimos nuestra conciencia, es parte de nuestro estado normal de salud.

 

 

Las mujeres

Estuve en el pueblo, charlando con las personas mayores que resisten por allí.

La mayoría mujeres, por no decir todas. Ninguna tenía las manos finas, más bien retorcidas y algunas doloridas, para eso les dejé unos remedios. Lo primero que recuerdan es el frío, los trabajos múltiples que desempeñaban, el cuidado de la casa, la comida, huerta, los animales si había, que solía haber. Las fiestas, la siega, los bailes, los novios, las bodas.

Demetria fue la primera en abrir fuego, dijo: ¡Anda! ¡Y el marido!, que a mí me dio mucho guerra. También había que atenderlo.

En todos los sentidos- apostilló Beatriz. Risa general.

Y los hijos, que además yo tuve 7 hijos, tres chicas y cuatro chicos. No los cuidamos como hoy, que se protegen mucho, pero se peleó mucho por ellos.

La tía Piedad, la mayor, agregó: Hoy no trabajáis ni la mitad de lo que trabajamos nosotras. Hoy tenéis de todo, máquinas, mejores herramientas, ayudas para hijos, actividades y libertad que no tuvimos nosotras, por decir algo.

La verdad, les dije: Sois fenomenales, estáis hechas de otra madera. No sé cómo lo hicisteis para sacar todo adelante.

Se formó un gallinero con historias multicolores.

Una pregunta sencilla les dije: ¿Os gustaría volver a ser mujeres, si nacierais de nuevo? La mayor tiene 91 años y la más pequeña 78 años.

Todas asintieron. Les gustaría volver a ser mujeres de nuevo, con lo que saben hoy. Verlas reír juntas, es un acontecimiento.

Mujeres que salen con chándal, cómodas y tranquilas a la calle un domingo, sin una gota de maquillaje en el rostro. Mujeres elegantes, más libres de lo que creen.
Una mujer bella no es la más joven, ni la más delgada, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo.
Es aquella que con tan sólo una abierta sonrisa, una simple caricia y una buena reflexión puede alegrarte.
Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni cargos académicos. Es la que vibra con su titulación de buena persona con todo lo que tiene a su alcance.
Una mujer interesante no es aquella que se siente halagada al ser admirada por su belleza; es aquella mujer con carácter que sabe lo que quiere.
Y un hombre elegante en espíritu es aquel que valora, que se siente orgulloso de tenerla como compañera, trabajadora, amiga, madre, esposa. Que sabe tocar su corazón con delicadeza.
Que lucha a su lado compartiendo todo, desde tender la ropa, hasta devolverle los cuidados que ella le prodigó antes. ¡Qué tontos somos cuando valoramos sólo la vistosidad! 

Buscamos fuera de nosotros, sin darnos cuenta, lo que somos dentro.

Lo dicho, las mujeres, sobre todo las de antes, a mi me tienen como aliado permanente, por su valentía, constancia y enorme corazón. Si hay un sinónimo para las mujeres es ese: Gran Corazón.

curso de retiro practico expansion de la conciencia

¿Cómo tratar a los demás?

Mientras le ayudaba con la colocación de unas maderas policromadas y otros ropajes, le pregunté al párroco del pueblo: “Cuidamos al prójimo como a nosotros mismos”.

De ahí surgió este post corto y directo. Me contestó: “Cada uno lo intenta a su manera” Le replique tranquilo: “Si lo intentas, no sale. ¿verdad?, sólo sale cuando lo haces”

Me miró más certero y profundo. “Eso no lo hace ni tu ni nadie” dijo.

Volví a comentarle:“El mundo sería bien distinto, si eso fuera real”

Eso sería una bendición. Sería un cambio intenso en la vida de muchas personas. ¡Bueno. De todo el mundo! comentó más alegre.

Los dos sabíamos que eso es una utopía, más nos sentó bien la idea de que fuera posible. Mientras seguimos colocando las maderas, hablamos de que esta idea es muy antigua.

Jesús lo enseñó en las pétreas tierras de Judea. Buda lo hizo en la India a orillas del Ganges. En China, hace más de 25 siglos Confucio y Lao Tse lo contaban. Zoroastro o Zaratustra lo enseñó a sus discípulos en Persia. Y tantos otros, lo habrán llevado hacia todos los rincones.

“Cuida de las personas, de la misma forma que te gustaría que ellas cuiden de ti”

Pensaba, todos manejamos máximas de algún modo, sólo falta ponerlas en práctica.

Amar es una riqueza, que aumenta cuanto más se da.

Los cinco demonios blancos…

En todas las casas tenemos “Cinco demonios blancos de la nutrición actual y 5 dioses verdes”. Digo verdes, pues nacen de árboles o plantas, de lo verde.

La harina de trigo refinada, el azúcar y la sal refinada, el arroz blanco y la leche pasteurizada son los demonios blancos. Quizás, es interesante hacer un uso mínimo de las estos alimentos, pues en la mayoría de los casos tenemos excelentes sustitutos.

Los dioses verdes presentes en todas las casas, son el aceite de oliva virgen extra, el brócoli, el plátano o las uvas, nueces o almendras y el arroz integral. Representan una fuente excelente de alimentos llenos de antioxidantes, minerales, vitaminas, aminoácidos y ácidos grasos poliinsaturados.

La ecuación es muy sencilla. Durante miles de años nos hemos alimentado de nutrientes mucho más naturales y saludables. Tanto las harinas como los azúcares, lácteos y arroces refinados nos están robando, sin darnos cuenta minerales y entorpecen el funcionamiento de nuestro sistema. La sal altera muchas funciones internas.

Una de las claves de mantener la salud en marcha, es conjugar una buena nutrición, actividad física y buen descanso. Así tenemos una buena base para la salud emocional…

aprender a vivir

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

La persona que sabe elegir la emoción adecuada en el momento oportuno y con la intensidad que merece la ocasión.

Parece sencillo. Cuando le pregunto a las personas en clínica. ¿Qué quieren ser? La respuesta es rápida: Feliz

Todo el mundo quiere ser feliz. La felicidad es una búsqueda interior, una dirección que hemos decidido tomar, no puede ser un estado constante. Si lo aplicamos a la educación de nuestros hijos. Sobreprotegemos a nuestros niños y niñas de una forma tan intensa que parece que es una obligación de los padres. Tenemos que empezar por la educación del ser, hay que dejar ya el saber. Yo salí de la Universidad y tenía muy pocas habilidades.

Nuestros hijos no están preparados, cuando lleguen las situaciones traumáticas. No saben cómo actuar cuando vengan los conflictos. Hemos de enfadarnos, sentir rabia, sentir tristeza, miedo y todas las emociones que haya en esta vida. No me digas cuales son mis posibilidades. Dame la oportunidad de saber quién soy. Aprender a elegir las emociones que necesito en este momento.

Las emociones no son positivas ni negativas, las emociones son lo que sentimos en cada momento. Necesitamos conocer nuestras reacciones ante las vivencias emocionales. Elegir es una bendición, es una sensación increíble. Juzgar no es definir a los demás, es definir tu pobreza. Las emociones no las elegimos, nos vienen, nos golpean. Otra cosa es cómo gestiono esas emociones. ¿Qué hago con ellas? Cómo influyen en mi entorno y en mi vida.

Claro que hay que enfadarse, entonces de que estamos hemos. Tú nunca te pones en tensión, me dice una persona que llevo tratando con hipnosis. Claro que me pongo en tensión. También tengo miedo, lo que ocurre, que ya no permito, que el miedo me coja por el cuello y me intente ahogar.

¿Los niños tienen que ser felices todo el tiempo? No será más real, vivir la tristeza, la alegría, la felicidad, la pérdida. Que se caigan, que se rompan, que se desarmen, para que luego, se puedan levantar y volver a unirse y armarse.

Nos han contado que no hay que sentir emociones negativas. Tu si puedes. Eres capaz de conseguir lo que quieras. Adelante, campeón, somos los mejores!!!

Dame la oportunidad de ser lo que siento. Si trabajamos con las emociones tenemos que saber lo que significa valorar y acompañar lo que sentimos.

Tengo que saber cómo aceptarme y adaptarme al momento que estoy sintiendo.