Las buenas artes del vivir

Desde tiempos inmemoriales, donde nuestros registros akásicos, apenas guardan memoria… los dioses han sido nuestros aliados, aunque bien es cierto que se enfadaban, la furia de los dioses caerá sobre vosotros, se enamoraban, algunos como Zeus no dejaba pasar ninguna oportunidad, incluso se hacían pasar por la misma lluvia para mantener sus relaciones amorosas.

Los dioses eran cotidianos, humanizados, celebradores de la vida y nosotros sus hijos, aliados y unidos a ellos. Con el paso de los tiempos, el poder gobernante se dijo así mismo que eran ellos los descendientes de los dioses y empezó la separación entre los que tenían derecho a ser verdaderos familiares de los dioses y el resto que comenzaron a ser separados de los dioses. Nacieron incluso religiones que separaban, amordazaban, tanto a los gobernados que incluso se les perseguía, torturaba y castigaba de forma cruel, hasta entender que esos dioses eran creados por las clases gobernantes para asustar, atemorizar y ahuyentar a todos aquellos que no siguieran la doctrina.

Saber que siempre he estado unido y crear nuestra propia religión, es decir iniciar el camino hacia nuestra esencial forma, ese es el viejo arte de saber vivir. Somos nuestros propios dioses, recuerdo un antiguo cuento indio que abreviando mucho decía que la unión de todas las esencias creaba la imagen de esa fuerza energética llamada Dios.

Hoy desde nuestra visión actual del mundo, vamos a ser prácticos primero y luego quizás comencemos a ser pequeños dioses para crear el mundo que nos gustaría.

Vamos con las diez condiciones de una vida auténtica:

  1. Hacerme la vida emocionante.
  2. Dejar de preocuparme.
  3. Saber que sin distinción somos iguales.
  4. Compartir aquello que necesito.
  5. Ser el gestor de mis emociones.
  6. Contacto con la naturaleza.
  7. El cariño como la gasolina de mi entorno.
  8. Trabajar de forma continuada, pero sosegado.
  9. Usar remedios naturales.
  10. Intentar comer aquello que crece en la natura y con moderación.

Espero que nos sirva para caminar sobre tierra firme.
Saludos cordiales….

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La bioenergética, tiempo de luz

La bioenergética entendida como el arte de manejar la energía vital en todas las condiciones que mantiene, tanto de debilidad, hiperactividad o simplemente en las obstrucciones cotidianas. Para ser claro, los porrazos diarios como pueden ser los traumatismos, las lesiones, las inflamaciones, las acciones que no están en armonía con nuestro entorno laboral, familiar, los golpes emocionales, los contratiempos repetitivos no son más que bloqueos en la circulación de la energía.

Si nuestra energía no circula, lo normal es que nos avise, habitualmente con diversos procesos dolorosos, por tanto sino circula duele. Las posibilidades de alterar nuestra propia capacidad energética son amplias y abundantes. Dentro de este mosaico de posibilidades, tendremos que entender las formas más cotidianas de obstruir y entorpecer este funcionamiento interno tanto orgánico como emocional, las circunstancias que debilitan nuestra circulación y nuestro potencial energético, así como, las técnicas para solucionarlo de forma consciente, renovando nuestra energía. Imaginemos un dolor en la rodilla que impide nuestro caminar, nos estamos estancando en la forma que tenemos de dirigirnos en nuestra vida y las relaciones con los demás, los ejemplos en este apartado son millonarios.

Cualquier alteración en nuestra energía desequilibra nuestro mapa interno. Estas son las coordenadas para plantar una semilla, que crecerá y se fortalecerá para hacer verdadero el entendimiento de nuestras acciones bioenergéticas de una manera holística y luminosa.

Quizás hemos logrado utilizar el pensamiento para transcender el cuerpo, pero aún nos falta utilizar la conciencia para transcender el pensamiento, convirtiéndonos en auténticos gestores de nuestras emociones; ya que las emociones y los impulsos psíquicos nacidos de ellas son las responsables de buena parte de nuestras alteraciones mentales.

¿Te gustaría un curso práctico e integrado con las valiosas herramientas que nos ayuden a generar las realidades que deseamos?

Estos cursos están dedicados a todos aquellos que aún creemos que la educación ha de ser una emoción, una manera directa y real de integrar la información, dirigir el conocimiento para ayudarnos a nosotros y a los demás, pero sobre todo gestionar el aprendizaje, entendiendo profundamente que el aprendizaje es una emoción y hemos de emocionarnos conociendo las capacidades y posibilidades de cada uno de nosotros.

La única intención, por tanto, desde Ninsubur, es crear una manera de realizar el aprendizaje con utensilios distintos para sentirnos poseedores y promotores de nuevas realidades, engendradas por nosotros mismos.

¡Acaso no estamos aquí para realizar nuestros sueños!

Pues adelante, es el tiempo del despertar.

Posiblemente la bioenergética es la excusa para empezar por algo práctico y real, pero como decía Malinowski en los argonautas. Nunca llegaremos a conocernos a nosotros mismos, hasta que no abandonemos el estrecho confinamiento de las costumbres, las creencias y las exigencias en las que cada uno hemos nacido.

Lo conseguimos, porque nunca pensamos que fuera imposible.

 

El observador despierto

Bienvenidos. Tenemos la sincera creencia desde Ninsubur, que la educación necesita esa criba que nos dé pautas donde integrar lo concreto, lo certero….en una realidad.

¿Crees que ha llegado una nueva era para todos nosotros?  ¿Puede ser que llegue el tiempo cierto del coraje?

El desdén educativo crea un hervidero en nuestra memoria, como un enjambre de apuntes, información sobre estos temas, libros repitiendo ecuaciones y problemas hasta bloquear y colapsar. Total un aprendizaje estéril. Desde Ninsubur, hemos creído adecuado romper las ataduras, que nos impiden caminar libres; los grilletes educacionales nos llevan hacia modelos que nos impiden progresar hacia el verdadero aprendizaje. Por esto, necesitamos potenciar el aprendizaje y vivirlo con emoción, abriendo nuevas fronteras, creando un cambio en nosotros mismos.

No sólo elegimos esta manera de observar el aprendizaje, además la educación tiene que estar al alcance de todos los bolsillos.

Tenemos que ser participes en la gestión y el funcionamiento de esta emoción. ¿ No tenemos todos el mismo corazón?. El aprendizaje tiene su arte, y pasa por que se convierta en una emoción,  dirigida hacia la realidad.

La idea  comienza a rondarnos la cabeza al comprobar que con las herramientas precisas (recordad que la principal herramienta la tenemos integrada en nuestras redes neuronales cerebrales) y el empleo de técnicas de expansión de la conciencia se puede reducir y optimizar el tiempo empleado, haciendo perennes los conocimientos.

Con el empleo de los fosfenos y la utilización de recursos complementarios, grabamos la información de forma más intensa.

Si quieres cosas que nunca has tenido, haz cosas que nunca has hecho.

Nuestra mente, tan poderosa como el universo, asustada por un poquito de conocimiento o preparada para ser la gestora de nuestra manera de vivir.