El centro de poder

¿Cómo creo un centro de poder?  La reacción emocional ante distintos recuerdos, que son experiencias altamente emocionales, están unidas a un programa que nos  crea la misma experiencia, hasta que nos creemos que lo que pensamos es cierto, sin darnos cuenta que sólo es un programa.

Generamos la misma experiencia que nos lleva a la misma emoción. Químicamente se produce una cascada de neuropéptidos que nos trae de forma inconsciente y automática una gran cantidad de tensiones. Al comenzar el día ya estamos pensando en el pasado, es como cuando repetimos los comportamientos rutinarios.

Hay que apagar y reconectar, el cerebro lo necesita de forma urgente.

Nuestro cuerpo-mente está en un programa -Programa Ego- lleno de hábitos, repeticiones, rutinas, redundancias, conjunto memorizado de creencias y percepciones, paralizados dentro de nuestro cuerpo y mente analítica.

El estado de ánimo está unido al programa que todos mantenemos y nos resistimos a gestionar, esto crea distintos tipos de personalidad.

Si nos conectamos a las experiencias negativas, pasadas, desgastadas por la mente, ante la cantidad de veces que las repasamos, una y otra vez, acabamos con nuestra energía y salud.

Deshacernos de la manera en que pensamos es el inicio de una vida nueva.

La mayor parte de nuestro tiempo estamos abrazando los recuerdos. Si son positivos, genial, pero si son negativos, nos volvemos adictos a repetir la misma canción.

Tengo muy claro, que para disfrutar a tope de la vida hay que aceptarse a uno mismo tal como es y a los demás. Debemos ser conscientes de nuestro potencial.

¿Cómo será el futuro siguiendo el viejo módelo? Pasaremos la vida esperando que ocurra algo ahí afuera.

Toma acción, genera un efecto y las posibilidades cuánticas empiezan a sanar esa conducta tan devastadora. Es verdad que vivimos en un postureo insensato, la realidad se crea en el mismo momento que actúo sin resistencia y encajo en la vida.

Si logras empoderar tu energía y tu mente, el mundo se transforma al mismo tiempo que tú. Hay una red neuronal en el cerebro de cada ser, que puede generar amor, rabia, odio, alegría y esa es la única elección que has de tomar. La vida seguramente no espera por nadie, como los trenes.

Sé la causa de las posibilidades y el creador del mapa que te ha de llevar a lo largo del camino. Hay que ser más grande que las circunstancias que nos rodean.