Emoción y motivación

El sosiego es serenar el ego, un estado que nos mantiene estables, en este caminar, que es el vivir. La conciencia en el momento presente, es la satisfacción de descubrir lo que realmente importa, dejando de lado lo superficial. Entrar en una mente inteligente emocionalmente, significa que en esta aventura humana, hemos logrado experiencias que transforman los viejos hábitos.

Si analizamos, todos somos en esta sociedad, consumidores esforzados de toda clase de modas, tendencias e ilusiones de felicidad. Tenemos la creencia, a veces generalizada de que lo que hay en nuestro mapa mental es lo mejor, sin darnos cuenta de que existen otras posibilidades.

La escucha interna que nos proporciona, por ejemplo: el yoga, la autohipnosis, los fosfenos, el Zazen o simplemente, una melodía, la visión de una obra de arte, la lectura profunda y la reflexión atinada, nos encamina hacia la plenitud del instante presente, al manejo de nuestras emociones.

Creernos en la cima del mundo, para más tarde precipitarnos en el fondo del pozo, tiene poco de útil.

¿Podemos llegar a lograr lo que nos propongamos? Es esta una pregunta para vivir en un entorno como verdaderamente nos gustaría, sin distorsiones, ni juicios erróneos. La conciencia de ser, desde las metas más cotidianas, hasta las más extraordinarias.

Concebir a diario un estado de silencio interior y manejar el pensamiento para poder mostrarlo en cada acción que emprendemos, nos libra de la jaula mental. Ser capaces de llevar a cabo la transformación de un ser ordinario a uno extraordinario es pura y consciente magia.

Justamente esa es la misión. Las vicisitudes que produce esta transformación como efectos secundarios, son apenas una molestia en el descubrimiento de un estado realmente extraordinario: la libertad de ser yo mismo.