Ingeniería Emocional. Atraemos lo que nos pasa

¿Atraemos lo que nos pasa en nuestra vida?

¿Vivimos angustiados por pensamientos y situaciones que en la mayoría de los casos son proyecciones de nuestros miedos, creencias y hábitos?

Siempre que buscamos sensaciones placenteras como dejarme llevar por mi desánimo y estar en la cama hasta las tantas, atiborrarse de chocolate, no ir a una cita con un chico por miedo a que no salga bien, es una parte limitante de mi PENSAMIENTO.

La confianza para superar las heridas del pasado y establecerse en el presente mantiene la mente activa y despejada. La forma en que nos enfrentamos a la vida cambia nuestra experiencia ante las emociones.

La mecánica cuántica nos dice que antes de elegir, nos demos cuenta que en ese momento presente disponemos de todas las posibilidades para que nuestra mente materialice acciones distintas. Pues no hay tu tía, hemos de repetir de forma angustiosa el mismo cantar cada día.

La neurociencia nos habla muy clarito. Cuanto más experimentamos una emoción en particular (ira, vergüenza) más receptores desarrollamos para esa emoción en nuestras células. Dicho de otro modo, mis pensamientos y emociones (ira, vergüenza, miedo) se transforman en señales químicas que me llevan sin remedio a vivir o recordar esas agobiantes experiencias.

Tenemos sustancias químicas para cada una de las emociones que nos están influyendo en el momento presente, incluso cuando estamos en la fase REM del sueño también segregamos los poderosos neuropéptidos. Por ejemplo, la serotonina que se segrega en los núcleos del tronco encefálico, se proyecta y actúa en la médula como inhibidor de las vías del dolor, además de controlar el estado de ánimo.

Lo importante es cómo interpretamos lo que nos pasa. De ahí que los estados de ánimo están en comunicación directa con mi emoción y química interna.

La actitud con la que nos dirigimos es más poderosa de lo que creemos. Nosotros permitimos a nuestro cerebro ciertas aptitudes y nos conectamos a creencias que sólo son reales para nosotros.

La clave está en manejar el pensamiento con soltura y buen humor. La consecuencia directa de tener una emoción, que ya sabemos genera un torrente de neuropéptidos, ha de ser una situación emocional estable. Es precisamente ahí, donde creamos una jaula mental o un lugar de libertad emocional.

El sentirnos agusto con las emociones que generamos a diario es la decisión más inteligente que tomamos en nuestra vida.

He fracasado, he caído, más he aceptado equivocarme y verlo como normalito, así el exceso de agobio y crítica, se desvanecen.

1 comentario
  1. Victoria
    Victoria Dice:

    Totalmente de acuerdo con lo que he leído.
    Cambiemos nuestra forma de pensar y todo fluirá.

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