La importancia de los sueños

Comentaba con una persona después de la sesión de hipnoterapia, que me escribiese los sueños. Se sorprendió, tenía la creencia que los sueños son experiencias sin sentido.

El tener un cuaderno de sueños es más útil de lo que pensamos, pues cuando el inconsciente nos quiere enviar alguna información importante lo hace a través de los sueños. Desde la noche de los tiempos, el hombre ha soñado. Lugares sagrados, templos, oráculos como el famoso Delfos, donde su inscripción de entrada “Conócete a ti mismo” ya nos inquieta antes de iniciar la interpretación de los sueños.

No solo los faraones, los textos bíblicos, los relatos sumerios, sino también las leyendas, nos informan de la importancia de los sueños. Se dijo que la relación de desconfianza, entre Freud y Jüng se originó por la pésima interpretación de un sueño que Freud le hizo a Jüng.

“La vida es sueño y los sueños, sueños son” estas inmortales palabras del genial Calderón de la Barca, nos dan una visión intensa de la capacidad que tienen los sueños, de generarnos una realidad aparte. La mayoría de nosotros dejamos los sueños en un segundo plano, a medida que se nos va pasando la vida, sin entender que los sueños aclaran la confusión, restablecen la unidad de la conciencia y nos dan el valor para entendernos.

Los sueños dejan de limitarnos, al darnos la libertad de conocer el inconsciente, dejar de engañarnos.

El inconveniente primero del mundo onírico radica en que habla un lenguaje muy especial con el que no acabamos de conectar: los símbolos y arquetipos. Nadie es capaz de vivir sin soñar, el sueño nos repara. A veces, ocurre que estamos una temporada larga sin recordar los sueños por diversas causas, y perdemos nuestra comunicación interna.

 ¿Qué nos quieren decir nuestros sueños? Si pasamos un tercio de nuestra vida cerca del sueño, será para tenerlos en cuenta.