El viejo arte de saber vivir

Desde tiempos inmemoriales, los dioses han sido nuestros aliados. Tenían sus enfados, la furia de los dioses caía sobre vosotros como truenos, sequías y desgracias, se enamoraban, eran cercanos.

Los dioses eran cotidianos, humanizados, celebradores de la vida y nosotros sus hijos, aliados y unidos a ellos. Con el paso del tiempo, el poder gobernante se dijo así mismo que eran ellos los descendientes de los dioses y empezó la separación entre los que tenían derecho a ser verdaderos familiares de los dioses y el resto que comenzamos a ser separados de los dioses.

Las religiones separan, tanto que, se perseguía, torturaba y castigaba de forma cruel, hasta entender que esos dioses eran creados por las clases gobernantes para asustar, atemorizar y ahuyentar a todos aquellos que no siguieran la doctrina.

Saber que siempre he estado unido y soy una parte pequeña del todo, es el viejo arte de saber vivir. Somos nuestros propios dioses. Dice un antiguo cuento indio:” La unión de todas las almas crea la imagen de esa fuente energética llamada Dios.

Hoy desde nuestro mundo actual, vamos a ser prácticos primero y luego, comenzar a ser pequeños dioses para crear el mundo que nos gustaría.

Las diez condiciones del saber vivir, una vida auténtica:

  1. Hacer la vida emocionante.
  2. Dejar de preocuparme y juzgar.
  3. Saber que sin distinción somos iguales.
  4. Compartir aquello que necesito.
  5. Ser el gestor de mis emociones.
  6. Unión con la naturaleza.
  7. El cariño como la gasolina de mi vida.
  8. Trabajar de forma tolerante y sosegada.
  9. Usar remedios naturales.
  10. Comer aquello que crece en la natura y con moderación.

La espiritualidad nos dirige a caminar sobre tierra firme, sin miedo, ni soledad.