¿Sabemos Amar?

Tuve la fortuna cuando existían las clases de ética de encontrarme en mi camino con Bautista, profesor de Filosofía. En sus clases, donde nos mostraba que se podían hacer exámenes colectivos, para sacar mucho más beneficio que con las férreas reglas de la competencia, fue la primera vez que obtuvimos una matrícula de honor colectiva. Cierto día, con su ingenio y buen humor, nos invitó a conversar sobre el AMOR.

Ante tan enorme pregunta, todos nos quedamos “acipampanaos”. Pensando que si sabíamos amar y transmitir nuestro cariño. Hasta que nos centramos en lo que es amar a un ser vivo.

AMAR A UN SER HUMANO ES AYUDARLE A SER LIBRE

Cada uno sacó su arsenal de planteamientos sobre el amor. El amor apasionado y loco. El amor hacia el Clan familiar. Los amigos como fuente de inspiración para amarnos sin límites. El amor hacia uno mismo.

Bautista nos espetó con claridad: “Las acciones del querer son egoicas y no deberíamos equivocarlas con el amor. Buscar en los demás lo que nos llena y al mismo tiempo nos falta, no es muy recomendable, así nos va luego con nuestras relaciones”.

Estábamos todos atentos a sus comentarios.

“Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, pues tenemos las carencias afectivas ligadas al apego. Nos advirtió que su principal consecuencia es el sufrimiento. Un largo y tenso sufrimiento, sin entender lo que nos ocurre, porque los demás no nos quieren como nosotros nos gustaría”

Después de dejarnos sorprendidos. Bautista bajo la voz y comenzó: “Amar es una decisión contundente, es la emoción de acariciar la mejor versión de nuestro corazón”.

Me permito – dijo ya en voz alta – hacerte libre sin dramas y lo más simpático, el amor de verdad nunca ha de ser causa de sufrimiento. Sin esperar, sin querer alcanzar ningún propósito. El amor es dar, sin esperar nada a cambio.

Suena bonito, le dijimos.

Se rió con fuerza: “Es lo más complicado en la vida, llegar a ese compromiso vital. Si os establecéis en el amor, os conoceréis en el alma. Se ama desde el corazón que es donde habita el espíritu”.

Pase lo que pase, cuentas conmigo cuando llegue la ocasión, sin pedirte nada a cambio. Ama y después haz lo que quieres, pues si vives así, eres esa condición. Hemos de amar todo lo que nos rodea y nos emociona, sea grotesco, infantil, en apariencia inútil, singular, extraño o alejado de lo que creemos.

El amor es nuestra mayor riqueza, no tiene edad, siempre está naciendo.

Recuerdo que fue la mejor clase de Bautista, al menos en mi caso salí entusiasmado. Tiempo después fue trasladado a otro lugar, pero la semilla había prendido.

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