Cuentos del Caribe

El sol se agarraba a la tierra y el soplo caliente, sin piedad se olvidaba de la sombra, que se recogía para quedarse quieta sin incomodar. La sombra como una soga de ahorcado se escondía pegada a las paredes de las casas blancas de la Vega; no salía de ahí como tampoco lo hace de los cuellos hasta que se […]