¿Te importa un rábano?

En la vida hay que decidir qué guerras merece la pena librar y cuales dejar de lado.

Cuando entramos en conflicto con alguien o con el mundo en general, consumimos buena parte de nuestra energía con enfados, pensamientos negativos, réplicas. Además de agotarnos, nos coloca siempre en desventaja, vamos a remolque de los acontecimientos, tratando de defendernos y justificarnos, buscando que los demás corrijan su actitud, se disculpen o hagan aquello que nosotros haríamos en su lugar.

Algo que nunca se producirá, ya que nadie está en el lugar de nadie.

Contra todo este sufrimiento mental innecesario, hay una solución. Que nos importe un rábano. La mayoría de lo que nos preocupa, poco merece la atención que le dedicamos.

Los marrones y decepciones están siempre presentes en nuestro día a día. Forman parte de la existencia. Acéptalo.

La felicidad reside en que no te importe demasiado. Cuanto menos te afecten mentalmente los conflictos cotidianos, más libre y satisfecha/o estarás.

Ponerse siempre a prueba e intentar demostrar a los demás lo fuerte que eres no conduce a nada, salvo fortalecer el ego.

Dado que vivir consiste en resolver problemas y obstáculos, selecciona al menos los que merezcan la pena.

Sabes que las caídas, las decepciones, los desastres cotidianos forman parte de la existencia. Sacúdete los pantalones y acéptalo

Lo prioritario sólo lo puede saber la/el protagonista, pero sí, podemos identificar, que no merece el tiempo que le dedicamos. Unos ejemplos para ilustrarlo

La opinión de los demás, no podemos influir en la forma en la que nos ven. Lo que sí tiene valor es la opinión que tengamos de nosotros mismos.

Las afrentas y calamidades, el daño que hayamos sufrido por parte de terceros no debería ocupar nuestro espacio mental. Hay que dejar ir lo que no aporta valor a nuestra vida.

La ansiedad que nos produce pensar sobre el futuro, nos amarga la existencia.

¿Tendrá esto trascendencia en mi vida? Si la respuesta es negativa, no le dediques un minuto más. La clave del bienestar es dejar de sentirse víctima de los acontecimientos, para decidir, momento presente, lo que queremos que sean las vivencias relevantes de nuestra vida.

Buen viaje caminantes